En la sociedad todos las personas anhelamos vivir en la justicia, la verdad y la solidaridad, que se pueda trabajar y estudiar, además de tener una sana convivencia en la cual exista todo lo necesario para vivir, en una palabra podemos decir en el bien común que «abarca el conjunto de aquellas condiciones de la vida social, con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección» (GS 74).
Es necesario el equilibrio económico, la paz, la regulación jurídica justa, la moralidad pública, el reconocimiento de las libertades formales, la seguridad pública. Se debe «facilitar a cada uno lo que necesita para llevar una vida verdaderamente humana: alimento, vestido, salud, trabajo, educación, cultura, información adecuada, derecho de fundar una familia, entre otras». (CEC 1908).
Estas condiciones no sólo se refieren al individuo, sino también a la familia y asociaciones, pues el bien común demanda facilitar el derecho de fundar una familia, la protección de la institución familiar, la atención a las que son numerosas, la ayuda a situaciones penosas como son los hijos minusválidos y a los ancianos. Todo esto es responsabilidad del Estado el cual tiene la misión de garantizar su estabilidad en todos los sentidos, este debe servirla, pues en definitiva cada una de ellas es una micro sociedad.
Hay asociaciones que cooperan en fortalecer el bien común y es necesario fomentarlas, de manera especial aquellas que promueven la formación de los individuos y de los grupos humanos que ayudan a la sociedad a mejorar su calidad de vida.
Para lograr con mayor plenitud y facilitar la perfección de este principio social, se debe tener presente su finalidad que consiste en posibilitar y facilitar que individuos, familias y asociaciones logren cultiven los valores que son propios de la persona; en concreto los bienes materiales, que todos cuenten con ellos como son alimentación, vivienda, medicamentos, pensión, sueldos de acuerdo a la economía de la nación y seguridad, pero también los morales como el cultivo social de valores éticos, moralidad pública y los valores religiosos.