Después de su categórico debut, el Deportivo Táchira acomete su segundo compromiso de la Copa Libertadores 2016 y lo hace como visitante, al enfrentar al Emelec de Ecuador, en procura de al menos un punto para tomar el liderato del grupo 7.
El partido se juega en Portoviejo, debido a que el estadio George Capwell de Guayaquil, sede del Emelec, está en reparaciones. El pitazo inicial está fijado para las 8 y 15 de la noche y coincide en horario con el Trujillanos-River Plate, que será en Valera.
La tropa aurinegra buscará ratificar en suelo ecuatoriano los buenos criterios que exhibió en su primera presentación del certamen, cuando superó 2-1 a Olimpia de Paraguay, en un duelo de dominio amplio de principio a fin.
Con Jorge “Zurdo” Rojas, intacto en su calidad y talento, como guía en el mediocampo, el club de San Cristóbal luce profundo en la zona de creación y ataque, lo que le hace ser un equipo de mucho poderío ofensivo, más allá de que en el careo contra los paraguayos sólo haya marcado dos tantos. Pero hizo los méritos y fabricó las ocasiones para terminar con una victoria más amplia, en un debut contundente.
Vale decir que “Zurdo” Rojas vuelve a Ecuador para enfrentar al equipo en el que militó tiempo atrás. Quizás, conocidas sus virtudes, sea objeto de alguna maniobra o estrategia para neutralizarlo y evitar que tenga libertad, porque de sus botas nacen todas las jugadas de peligro del Carrusel Aurinegro.
Al frente, el Táchira tendrá a un equipo que tiene la necesidad de sumar los tres puntos, debido a que perdió en su estreno frente a Pumas de México (4-2) y tendrá que asumir algunos riesgos, mandando mucha gente al ataque, lo que pudiera aprovechar el Táchira en situación de contragolpe.
La oncena venezolana recupera para el desafío a César “Maestrico” González, quien salió lastimado frente a Olimpia, aunque sus posibilidades de estar en el once inicial parecen escasas. El barquisimetano Francisco Flores, ficha del atigrado, es baja por lesión.