El exparlamentario y abogado defensor DDHH Rafael Narváez, exigió al Estado «regresarles la autonomía e independencia a todos los poderes públicos y en especial al sistema de justicia quien sigue actuando al margen de sus atribuciones establecidas en nuestra CRBV».
A juicio de Narváez, «el no permitir la defensa privada actuar en defensa del detenido, el no informar lugar de su paradero por semanas, suspensión de visitas de los familiares, no prestar asistencia médica a quienes lo requieren a tiempo, vulnera el artículo 43 de la Constitución, que establece que el derecho a la vida es inviolable».
En este sentido, afirma que «el Estado debe preservar la vida de los privados de libertad. Estamos en presencia de un Estado prepotente e intoxicado de poder que amparado por todos los poderes públicos y los cuerpos de seguridad no tiene escrúpulos para llevarse por delante lo pocos derechos que les quedan a la sociedad».
«La política que ejecuta el Estado en complicidad con el sistema de justicia en contra de los derechos humanos, pactos internacionales y el Estatuto de Roma, constituye huella imborrable y sin precedentes en la región», concluye.