Aunque pretenda generar control absoluto de su propia gente, que se encuentra en los cargos en todos los niveles de la administración pública, no puede contar en este momento con la organización electoral porque esta actividad está muy debilitada en el oficialismo.
Así lo considera el profesor Pedro Pablo Alcántara, exparlamentario, historiador y analista político, quien se basa en que no hubo celebración alguna con la declaración hecha por el presidente del Consejo Nacional Electoral, Elvis Amoroso, después del 28 de julio; y luego la precipitada decisión de adelantar las elecciones para la Asamblea Nacional, gobernadores y miembros de los consejos legislativos.
Con esta decisión se puede ver el clima de incertidumbre que prevalece en el oficialismo, porque han sido tomadas dos medidas previas. La primera fue cambiar la fecha de las elecciones previstas para abril y luego postergadas para mayo. La segunda fue cambiar la fecha de la inscripción interna porque el gobierno esperaba tener determinado todo lo concerniente a listas, circuitos y candidaturas de su propia estructura. Y el detalle más importante es que para esa fecha tendría completa la organización electoral; es decir, testigos y personal de las mesas.
No obstante estar utilizando los dineros públicos para financiar un mecanismo de control y marca de cada uno de los elementos que tiene el gobierno en la administración pública para dedicarlo exclusivamente a que encuentren el padrón electoral, así como a los motivadores y todo lo relacionado con la movilización, no ha sido posible lograr esos objetivos.
Al encontrarse con estas dificultades, ya que no cuenta con acompañamiento capaz para ganar elecciones, el gobierno busca la forma de ganar tiempo y es así como ha salido a tomar una serie de medidas, apoyándose en problemas por demás ampliamente conocidos, como el de la energía eléctrica, la educación y la salud y, desde luego, generando preocupación en la población.
El gobierno ha hablado de una posible nueva crisis eléctrica y citado el caso de la generación de electricidad en los Andes y tomado medidas como el de establecer un horario de trabajo de la mañana hasta las 12 y media de la tarde, un día de trabajo por otro de descanso, así como también el de avisar que ha aparecido un virus causado por jejenes y la necesidad de desarrollar un plan de fumigación en por lo menos diez estados y treinta municipios, además de expresar preocupación por la suerte de los deportados por la administración Trump y las sanciones secundarias de ésta para quienes adquieran petróleo y gas de Venezuela.
El gobierno ya no encuentra qué hacer porque los días se le vienen encima, el dólar sube continuamente, la economía está en situación muy difícil, ya han transcurrido tres años con un salario que apenas supera el dólar por mes y no hay recursos para atender los servicios esenciales, los cuales han colapsado, expresa el profesor Alcántara. Vienen días difíciles para el gobierno y también para la población venezolana, la mayoría de la cual se encuentra en pobreza y con los ingresos más bajos de toda la historia del país.