El consejero delegado de la petrolera española Repsol, Josu Jon Imaz, afirmó que su empresa tiene una «relación directa» con la administración de EEUU, con la que mantiene un «diálogo abierto y fluido», y avanzó que analizarán la situación para ver si son «capaces de buscar mecanismos» para continuar operando en Venezuela.
En el foro ‘Wake Up, Spain!’, Imaz se refirió este lunes en Madrid a la última decisión del Gobierno de Donald Trump, que notificó a los socios de la petrolera estatal venezolana PDVSA -entre ellos, Repsol- que sus permisos para exportar crudo y derivados de Venezuela quedaban cancelados.
En cualquier caso, el consejero delegado de la mayor petrolera española dejó claro que su presencia en el país latinoamericano está ligada, fundamentalmente, al gas natural, y que sólo tienen una «pequeña producción de petróleo».
De hecho, casi el 85 % de su producción allí gira en torno al gas natural, que «además sostiene una parte del sistema eléctrico de todo el Occidente venezolano».
Es importante recordar que el presidente estadounidense Donald Trump anunció este lunes que impondrá un arancel del 25% a partir del 2 de abril a todos los países que compren petróleo o gas venezolano.
Venezuela «ha enviado (…) de forma deliberada y engañosa, a decenas de miles de delincuentes» y «ha sido muy hostil hacia Estados Unidos y las libertades que defendemos», afirma en su plataforma Truth Social.
Venezuela fue uno de los principales proveedores extranjeros de petróleo a Estados Unidos el año pasado, según datos comerciales del Departamento de Comercio. En total, Estados Unidos compró a Venezuela 5.600 millones de dólares en petróleo y gas en 2024.
De hecho, Estados Unidos encabeza la lista de países que compran petrolero al gobierno venezolano.
Los principales destinos de exportación de petróleo de Venezuela son España, Italia, Estados Unidos y China.