«Lo que te llevó hasta aquí no te llevará hasta allá. El coaching te ayuda a hacer ajustes en tus hábitos y comportamientos para seguir creciendo.»
Marshall Goldsmith – What Got You Here Won’t Get You There
El coaching empresarial es una herramienta esencial en el proceso de crecimiento de los emprendedores, ya que les brinda la orientación y el apoyo necesarios para superar obstáculos, mejorar sus habilidades y alcanzar sus objetivos. Sin embargo, el éxito no depende únicamente de las estrategias iniciales. El seguimiento constante y los ajustes durante el proceso son fundamentales para asegurar que el emprendedor pueda adaptarse a las circunstancias cambiantes del mercado, perfeccionar sus habilidades y mantenerse enfocado en sus metas a largo plazo.
El seguimiento es una de las piedras angulares del coaching efectivo. Según el experto en coaching y liderazgo, John Whitmore, en su libro Coaching for Performance (1992), el coaching no es un proceso puntual, sino que es continuo. Whitmore resalta que el coaching eficaz debe incluir un sistema regular de seguimiento que permita tanto al coach como al emprendedor evaluar los avances y reajustar las estrategias según sea necesario. Esta retroalimentación constante ayuda a mantener la motivación del emprendedor y a garantizar que los objetivos establecidos sigan siendo relevantes y alcanzables.
Uno de los principales beneficios del seguimiento es que ofrece la oportunidad de revisar los progresos, identificar posibles áreas de mejora y reforzar el aprendizaje. Un emprendedor puede sentir que ha alcanzado un obstáculo o no está avanzando como esperaba, pero el coach, mediante preguntas clave y evaluaciones periódicas, puede ayudar a aclarar la situación y ofrecer una nueva perspectiva para superar esas barreras.
El proceso de coaching no debe ser rígido ni estático. De acuerdo con Tony Robbins, reconocido coach y autor de libros como Poder sin límites (1986), la flexibilidad es una de las cualidades más importantes en cualquier proceso de coaching. Robbins enfatiza que el éxito de los emprendedores está vinculado a su capacidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes y tomar decisiones ágiles. Los emprendedores deben estar preparados para ajustar sus estrategias, objetivos y tácticas, en función de las experiencias vividas, el entorno del mercado y la evolución de su negocio.
Estos ajustes son fundamentales para enfrentar los imprevistos que, en la mayoría de los casos, son una constante en el mundo emprendedor. La habilidad para pivotar, reorientar recursos, cambiar el enfoque o incluso modificar el modelo de negocio es lo que distingue a los emprendedores exitosos de aquellos que fracasan. Según el autor de The Lean Startup, Eric Ries, los emprendedores deben adoptar lo que él denomina «aprendizaje validado» a través de la experimentación continua y el ajuste de sus enfoques. Este concepto implica que las decisiones empresariales no deben basarse únicamente en teorías o suposiciones, sino que deben derivarse de pruebas, datos y retroalimentación real del mercado. Los ajustes, por lo tanto, son una herramienta clave para convertir las fallas en oportunidades de aprendizaje y crecimiento.
El coach juega un papel crucial al facilitar el proceso de ajustes. Un buen coach no solo proporciona herramientas y estrategias, sino que también ayuda al emprendedor a cuestionar sus suposiciones, reflexionar sobre su desempeño y ofrecer alternativas para mejorar. Según Marshall Goldsmith, uno de los coaches más influyentes del mundo, en su libro What Got You Here Won’t Get You There (2007), uno de los mayores retos para los emprendedores es la tendencia a replicar las estrategias que los llevaron al éxito inicial sin tener en cuenta que el contexto cambia. El coach ayuda al emprendedor a reflexionar sobre qué aspectos del proceso están funcionando y cuáles no, y guía el proceso de adaptación necesario.
Además, el coach actúa como un facilitador emocional, ayudando al emprendedor a manejar la frustración y el estrés que pueden surgir en el camino. El apoyo emocional es esencial, ya que el proceso de ajustes y seguimiento puede generar dudas, inseguridades y desánimo, especialmente cuando los resultados no se ven de inmediato.
La autoconciencia es otra piedra angular en el proceso de coaching. Un emprendedor que tiene un alto grado de autoconciencia puede evaluar con mayor precisión sus fortalezas y debilidades, lo que le permite hacer ajustes estratégicos de manera más efectiva. De acuerdo con Daniel Goleman, autor de Inteligencia Emocional (1995), los emprendedores exitosos son aquellos que no solo gestionan bien sus emociones, sino que también son capaces de reflexionar sobre sus pensamientos y comportamientos. La autoconciencia permite que el emprendedor pueda ajustar sus estrategias y seguir un camino que sea auténtico y alineado con sus valores.
Definitivamente, el seguimiento y los ajustes son componentes esenciales para el éxito de un emprendedor. No basta con establecer un plan y esperar que funcione; el camino del emprendimiento está lleno de cambios imprevistos que requieren flexibilidad, reflexión y adaptación continua. El coaching, con su enfoque en el seguimiento y los ajustes, ayuda a los emprendedores a mantenerse en el camino correcto, aprender de sus errores y seguir avanzando hacia sus objetivos. Autores como John Whitmore, Tony Robbins, Eric Ries, Marshall Goldsmith y Daniel Goleman han destacado la importancia de estos aspectos en el éxito de los emprendedores, mostrando que el proceso de coaching no termina con la creación de un plan de acción, sino que es un proceso dinámico y constante que impulsa el crecimiento a largo plazo.
Continuará…
Italo Olivo
www.iolivo.com