Todos los problemas tienen soluciones incluidas por tal, reinventar y pensar siempre en el país y en el bienestar de todos, apostar a un cambio de política económica y en una rápida y urgente rectificación; hablar menos y trabajar, no perder la fe y reforzar la esperanza, no permitir que la desesperanza sea la base o materia prima para quienes se han ocupado del desastre económico y social donde se encuentra nuestro país, considerando el tercero más pobre del planeta; esto es imposible de creer si para nadie es un secreto que esta nación aparte de ser hermosa por los cuatro costados es la más rica del planeta, llegamos a pensar que será que las riquezas vienen como un castigo, si es así esa es la peor manera de castigarnos; es como si un padre de familia adinerado y su grupo familiar este pasando hambre, como pueden imaginarse que un trabajador con su familia puedan alimentarse con cuatro Bolívares diarios (Bs:4,00) o sea 18 Diez y ocho centavos de dólares al día, “ Ni para alimentar a un gato alcanza” cuando hablamos de que la riqueza puede venir como un castigo acabo de leer que fueron encontradas unas nuevas minas de oro en Guayana Estado Bolívar, donde el oro está a flor de tierra igual el metal Rodio que es muy difícil en el planeta y para su explotación productiva podría ser y cubrir el presupuesto durante veinte años de los países vecinos; entonces ¿ porque abunda el hambre?
No es para mí nada agradable lo que escribí en el primer párrafo, todo lo contrario es nocivo para la salud pero también es bueno recordarlo, aunque todo el mundo lo sabe pero unidos sin excepción debemos combatir el problema aunque todos sospechamos donde están los culpables pero nuestro principal aporte debe ser devolverle el señorío a nuestra patria y que brille en silencio como una estrella por encima de las olas y bueno hacer el país admirado y respetado donde todo el mundo quería visitarnos o vivir en él.
Gracias al Espíritu Santo nuestra nación aún está virgen y seguimos soñando que llegaran tiempos mejores, donde todos se alimentarán completos, que la desnutrición desaparezca, que todo el que desea trabajar le abunden las ofertas de trabajo, que haya optimismo y alegría en general , que los estómagos estén llenos junto con su familia, que regresen los de la diáspora que aquí le sobra trabajo bien remunerados y que además o vengan acompañados porque aquí les sobra que hacer, que la educación sea la primera prioridad de nuestro país y no el 70 % por ciento de desnutrición infantil, eso sí es triste y lamentable, por eso mi confusión de tanta riqueza en nuestra nación y con tantas carencias, de que nos sirve ¡ayúdanos Espíritu Santo a conseguir la solución, bendícenos!
Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país.
José Gerardo Mendoza Duran