El movimiento cultural sucedido en Carora durante la década de los sesenta del siglo 20 tuvo repercusiones dentro y fuera de la ciudad y afectó de manera integral la vida de la capital del Municipio Torres. Uno de los protagonistas de este movimiento, siendo muy joven, fue el licenciado en Letras y doctor en Filosofía, Cecil Humberto Álvarez Yepez, quien además de participar activamente en las jornadas genésicas de este movimiento luego se convirtió en custodio y motor de la cultura caroreña, según los parámetros, planes y capacidades que se forjaron en los tiempos iniciales con Juan Martínez Herrera como líder.
Este movimiento cultural que algunos de nosotros calificamos como Revolución Cultural porque transformó antropológicamente la forma de asumirnos como sociedad, convirtiendo nuestra secular soledad en manantial de virtudes creativas, también influyó y cambió la forma de celebrar las tradicionales ferias en honor al santo patrón San Juan Bautista. Hurgando en los archivos encontré un texto que hace tiempo le pedí a Cecil, no recuerdo la intención, pero que considero histórico y valioso y por ello comparto con los lectores.
“En Carora, fue Domingo Perera quién al venir de Brasil inventó la manera de realizar unas grandes Fiestas Patronales conjuntamente con las Ferias Ganaderas. Fusión que le dio un gran realce a las festividades en honor a nuestro patrono San Juan Bautista, en la década de los años sesenta del pasado siglo 20.
Así y ligada también al auge que se vivía en esos momentos al fundarse el Orfeón Carora y después la Casa de la Cultura de Carora, se realizó en el año 67 un gran programa ferial donde se comenzó desde el 13 de junio con la actividad cultural. Programación hecha una semana antes del rompimiento de las fiestas, toda vez que, los actos culturales no se podían mezclar con las otras fiestas, pues las primeras se diluían con las segundas si se realizaban conjuntamente.
De esta forma el día de San Antonio se iniciaba con una misa en el Hospital dedicado al santo del Tamunangue. Luego venía una tarde gloriosa donde Don Adrián Tuñón de Miranda, representado por Galeno el tenor del Orfeón Carora, y Don Tiburcio Riera, representado por Juan Martínez (como alcaldes) y acompañados además por Acacio Chacón que en el desfile de la Proclama se vestía de soldado, recorrían la ciudad acompañados de todo el elenco de la obra “El diablo anda suelto” escrita por Rafael Montesdeoca Martínez. La Chía con sus hermanos que eran unos hombres muy fuertes, hacían el papel de esclavos y transportaban el cañón que se dice le quitaron al fraile Aguinagalde y que hoy adorna la plaza de la Independencia.
Se recorría así las principales calles de Carora y en cada esquina Acacio como soldado del Rey de España leía la proclama de los alcaldes que por autoridad concedida por el rey de España, daba inicio a la Fiestas y Ferias patronales de la ciudad de Carora.
Seis meses antes la comisión de la Fiestas integrada por miembros activos de la comunidad, como Domingo Perera, Presidente y Domingo Riera como secretario,, Numa Rojas, Acacio Chacón, Juan Franco Meléndez, Armonio Hernández, Felipe “La Guaca”, Homero Materano, Juan Martínez entre otros .Ese año, 1967,nos sumamos Pablo Álvarez, Juan José Herrera y mi persona, como jóvenes miembros del recién fundado Interact Club, recorrimos todo el Municipio, entonces Distrito Torres, durante seis meses para organizar las fiestas populares y visitamos todos los barrios de Carora y todas la capitales de los municipios hoy parroquias, del distrito Torres Comenzamos un 3 de Enero e hicimos la fiesta de clausura en las palmitas en el campito de Domingo Perera, Santa Cruz, en las palmitas., con una gran parranda el 5 de julio de ese mismo año.
De esa experiencia fue que obtuvo Domingo Perera la experiencia para organizar el gran movimiento folklórico del Distrito que dos años después íbamos a llevar al Primer Festival Folklórico del Estado Lara.
Todos los Barrios de Carora hacían sus majestuosas carrozas y elegían sus reinas, al igual que todas las parroquias. Dentro de la programación cultural el acto que más destacó en esos días fue, después del desfile de los alcaldes, la obra de teatro de Montes de Oca Martínez, y esa experiencia también sirvió para completar la programación cultural del Festival Folklórico en Barquisimeto, donde nos trajimos todos los premios menos el de la reina al ganarnos María Magda Colmenares, en cerrada lid con Norma Pinto de Torres y Rosario Anzola de Iribarren.
Después de esas experiencias organizamos las Fiestas del Cuatricentenario de Carora, donde la presentación cultural nos mereció el calificativo de ser una de las ciudades más cultas de Venezuela. En ese tiempo pudimos disfrutar entre otros eventos, de los Solistas de Venezuela, Cuarteto de Cuerdas de la Sinfónica de Venezuela, quiénes acompañaron a los grandes de la guitarra caroreña, Alirio Díaz y Rodrigo Riera, en los conciertos para guitarra y orquesta de Mauro Giuliani interpretado por Alirio, y el concierto de Luigi Boccherini interpretado por Rodrigo Riera.
Grandes Fiestas, grandes Ferias en Carora, siempre Carora…y seguimos”. Así es hermano, seguimos.
Jorge Euclides Ramírez