¿Cómo se inician los procesos sociales?…
Decir, “con un paso inicial” es una repuesta inobjetable, aunque sea simplista. Y si preguntamos de que forma evolucionan tales aconteceres; seguimos la misma tónica al contestar: “igual que todo movimiento, a pasos y etapas irregulares, e incluso detenciones de ocasión”…
Un grupo de amigos, amantes del deporte e involucrados casi todos con ligas y escuelas infantiles de beisbol y futbol, preocupados por el futuro que vislumbran a la actividad deportiva, en particular el área de las relaciones humanas, han discutido el tema y posibles formas de contribuir a la inserción de las familias de los jugadores extranjeros, que cada vez en mayor número son contratados por las diversas ligas europeas, asiáticas y árabes.
Se trata de un hecho novedoso cuyas consecuencias, en cuanto atañe a las relaciones inter-personales de grupos humanos tan disímiles en historias, cultura, costumbres, ingesta y quien sabe cuántas aristas más de las que construyen al ente único que resulta una persona. Hasta hoy no parece que sea una perspectiva considerada. Por otra parte la contratación de jugadores de otras nacionalidades es un fenómeno en expansión. Si ayer habían dos mil fichas de extranjeros en las plantillas de las diez ligas más importantes del mundo, mañana se habrán duplicado. Es un ejemplo nada arbitrario.
Según cifras del último censo a los “no nacionales” en clubes europeos, jugadores de 147 Asociaciones de Futbol FIFA son parte de las plantillas Europeas, desde 1287 brasileños, seguidos de Francia/946; Argentina/780; Inglaterra/494; Alemania/442; Serbia/440; España/423…y así hasta las 23 últimas asociaciones con 1 jugador c/una.
Venezuela figura en la lista con 22 jugadores.
Después de una revisión de la lista y una serie de datos acerca de las migraciones de jugadores entre países y ligas, el grupo de amigos interesados en el estudio de las consecuencias que podrían surgir en la medida que se acentué la tendencia, están analizando profundamente el fenómeno para intentar una reforma en la preparación deportiva impartida en las escuelas infantiles para deportes de conjunto. Es necesario enfatizar que hemos citado solo al futbol, pero debe haber muchas similitudes con el estado actual del fichaje y la formación deportiva en las canteras de otros deportes de equipos.
“Niños soñando futuros” es una motivación dinámica de inserción infantil al deporte del futuro. Se trata de un trabajo cuyos propósitos tomarán varias vías cual sugiere el nombre del proyecto, calificando de plurales o dinámicos sus contenidos.
La concepción de motivación múltiple nace de un análisis de los sucesos, eventos y fenómenos históricos llamados “transculturizantes” cuyo peso socio cultural aumenta en cada ocasión de aparecer estos transformers, sin que importe el volumen o la cantidad de factores concomitantes agregados al hecho, pues se da el caso sintomático de funcionar como un alergómeno. Cada vez se necesita menor cantidad para la misma reacción. El hecho real es que los “transformers” se van sucediendo en el tiempo, suman resultados de su acción una vez y otra creando progresiones aritméticas que al superar ciertas cotas (límites dimensionales) se tr ansforman en un elemento diferente.
La transculturización, que comienza desde el momento en que se encuentran y comunican dos comarcas vecinas, ha sido un proceso constante de esta civilización, inadvertido como tal por varios milenios, sobretodo en los periodos de asentamiento del último avance y más tarde daba un salto con la aparición de un conquistador –podía ser un guerrero, Gengis Khan, Darío, Alejandro; un líder religioso: Moisés, Joshua Ennmanel; o todo un pueblo y su poder militar imperante, Roma; o una cultura creadora de valores y principios de tan profundo impacto, que a 2500 años de su aparición son el sustrato de ideas y conceptos regentes de conducta ética y moralmente correctas, Grecia.
El mundo receptor de estos eventos, adquiría nuevas aristas de manifestación, o perdía y anulaba una costumbre dando paso a una norma, o una ley. Ganaba elementos novedosos, abría rutas menos escabrosas o cerraba puertas desvencijadas por el uso… y continuábamos ignorantes de la magnitud y trascendencia de lo que sucedía hilando el tejido subterráneo de un proceso indetenible. Y entonces sucedió el huracanado revolcón de medio siglo que cerró el portón de la edad media y clausuró a Bizancio. Vio aparecer la imprenta y con esta herramienta se rompe el monopolio del conocimiento y el saber en manos de las iglesias, lo que no es poca cosa y sin emba r go no ha ocurrido el gran bombazo.
Un poder diferente domina en Europa la ruta a Oriente. El gran tesoro vegetal de las especias queda cerrado a los venecianos. Es poco menos que obligado encontrar nuevas rutas. Es el momento en que un marino genovés tenaz y decidido, logra convencer a los reyes católicos de España cuando les promete (según J. I. Cabrujas, qepd, en célebre nota periodística):
–A que voy, y descubro y traigo un loro… y fue, descubrió y trajo el loro.
Cristóbal Colón gana con creces su título de Gran Almirante de la Mar Océana y pone en manos de la corona española territorios donde no se oculta el sol. De un día a otro queda certificado que el mundo es por lo menos un tercio mayor de lo que se tenía por cierto. Y lo más importante para los afortunados cuyo pie fue el primero en pisar las nuevas tierras. El explosivo crecimiento viene aparejado con valiosos tesoros vegetales, animales y metales nobles en lotes y volúmenes abrumadores, superando las más desmedidas ambiciones. Crecía el mundo, se mezclaron e integraron diversas variantes culturales. Mesas y cocinas de lado y lado enriquecieron gustos y sabores. Las lenguas siguieron influenciándose unas a otras.
Apareció el tiempo del asentamiento y las sedimentaciones. Newton y Descartes, preasistidos por un sacerdote astrónomo polaco, un intuitivo sabio alemán y el excomulgado de la Torre de Pisa por atreverse a la barbaridad de sacar la tierra del centro universal para ponerla a dar más vueltas que un trompo alrededor de una pequeña estrella amarilla. El grupito de cerebros rebeldes crearon nuevos criterios y paradigmas científicos, con la mala pata de prefijar la falsa suposición de la tierra proveedora de recursos inagotables y la necesaria explotación competitiva de esos recursos en aras de satisfacer las urgencias materiales que te concederían la felicidad máxima: Tener, tener., tener más cosas y objetos.
Para afianzar los equivocados criterios de explotación cada vez “más productiva”, se le ocurre a un hábil ingeniero escocés de nombre James Watts, inventar la máquina de vapor, invención que coloca a Inglaterra a la cabeza del mundo industrial inaugurando la era del maquinismo.
que se ha ido expandiendo, ampliando en profundidad y abarcando cada vez mayor número de elementos transformadores, ha llegado- al punto de hoy en que tienes los sucesos de cualquier lugar del mundo a la distancia de tu dedo índice sobre el computador. Sin embargo existe un buen volumen material susceptible de ser guiado y recibir pautas de evolución mejor estructuradas que las seguidas tras la cola de la espontaneidad y la improvisación.
El punto focal por observar, analizar y estudiar, son las relaciones humanas de ese futuro que comenzó a ganar presencia en la cotidianidad a buen ritmo y velocidad, pues está en manos, sin que lo sepan ni tengan idea de “como se come eso”, de la actividad deportiva. Los deportistas de todo género y en especial los deportes de equipo serán el botón de cierre de ese proceso cuyas etapas parciales hemos llamado de transculturización. El resultado final no es otra cosa que una globalización total y compactante a la que pulirá su acabado el deporte.
Pedro Lozada