Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) ácido humorista español de aguda pluma, en su novela “La touneé de Dios” describe una escena donde se le informa al excelso visitante de la entrevista programada a cargo de un destacado periodista de la ciudad capital. A continuación el autor anota la reacción de la Sagrada Presencia, y pone en su boca una sentencia crítica — en tono de burla-burlando, casi que sonriente— acerca de la visión informativa y supuesta objetividad de los periodistas, diciendo (parafraseó a Jardiel Poncela)
–Huumm;, periodistas, si les conoceré yo…
–Perdón su Excelencia, me decía…Ud…,
–Les conozco bien. Vea Ud. Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron los primeros reporteros, los cuatro estuvieron al lado de mi hijo, conocieron lo que hizo y saben de lo que no realizó. Fueron testigos presenciales de su misión y sin embargo cada uno la contó diferente y hasta se contradicen.
Analicemos la observación del padre comparando los cuatro reportajes, que la cristiandad conoce como los “Evangelios”, aunque sea estudiando un solo hecho. Veamos como refiere cada uno la escogencia de los apóstoles. Comencemos por Mateo, ex recaudador de impuestos, entonces de nombre Leví.
Mateo señala que después de recibir Jesús el bautizo de Juan en el Jordan, fue llevado por el espíritu al desierto para ser tentado por el diablo, quien lo intentó tres veces, fracasando en todas al chocar con la férrea fe del hijo de María y José en su misión. Después de concluir su ayuno de cuarenta días y sus noches, volvió a Galilea, vivió en la ciudad marítima de Capernaum al otro lado del Jordan, la Galilea de los gentiles, donde comenzó a predicar y andando junto al mar vio a los hermanos Simón, llamado Pedro y Andrés, que echaban la red, porque eran pescadores. “: Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres” (Mateo 4/19). E l evangelista anota que dejaron las redes y le siguieron, más adelante vio a otros dos hermanos, Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, Jesús les llamó y de inmediato dejaron las redes, a su padre y le siguieron.
Pasemos a Marcos, protegido de Pedro, a quien los estudiosos atribuyen este evangelio, el más breve. En pocas líneas diserta sobre la escogencia de los apóstoles.
“Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores…Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes le siguieron.(/16,17,18) En los dos versículos siguientes (18 y 19) concluye San Marcos el llamado a pescadores para el apostolado.
Nos toca ver que dice San Lucas, el médico autor del tercer evangelio. Era nativo de Antioquia, provincia de Siria. Se encontró con San Pablo y se convirtió a la cristiandad como su discípulo por muchos años, hasta compartir con él la prisión en Roma. Para la escritura del texto sagrado se informó con la mayor exactitud desde el primer origen de los sucesos de la vida de Jesús y es el único evangelista que habla de su infancia, detalles que le suministró la propia madre del salvador, junto con Pablo, sus mayores fuentes de datos informativos. Dado este enfoque de la vida de Jesús y María, su madre, se le llama a Lucas el evangelista de la virgen.
El médico Sirio convertido a la cristiandad, autor del tercer evangelio, habla del tema de los pescadores antes de mencionar la elección de los discípulos y enfoca el tema desde la perspectiva del milagro. Jesús ve dos barcas cerca de la orilla y los pescadores lavando las redes, entonces abordó la de Simón y pidió que la apartara de la orilla y sentado en la embarcación predicó enseñando a la multitud. Luego pidió a Pedro bogase mar adentro y echase las redes. Respondió Simón que toda la noche sus esfuerzos fueron en vano, pero en honor a la palabra del Maestro, lo intentaría de nuevo. Las redes rebosaron de peces de modo que casi se hundía, llamaron por ayuda y las dos barcas fueron colmadas de peces. Simón se inclinó temeroso ante el maestro, y él le habló: “No temas, ahora serás pescador de hombres” (5/10) y después de llevar las barcas a tierra, dejaron todo y le siguieron.
El cuarto evangelio es el de San Juan, nacido en Betsaida, hermano de Santiago el mayor, los dos, hijos de Zebedeo y Salomé, hermana de la Virgen María. Era primo hermano de Jesús. Fue primero discípulo del Bautista y después siguió con especial devoción al Salvador, quien le consideró su amigo del corazón y desde la cruz le encomendó el cuidado de su madre, la Virgen María a la que protegió y amó como a su
propia madre. Escribió también el Apocalipsis y las epístolas, tres en total. Su evangelio es llamado Evangelio del amor, y la espiritualidad. Lo escribió a finales del siglo uno.
En el primer capítulo del texto señala la escogencia de los doce apóstoles entre el grupo de los discípulos que seguían al Mesías, e introduce en el texto la lengua nativa del Salvador, el Arameo.1). . Andrés y Simón escucharon la palabra de Juan el Bautista y siguen al Mesías, ante quien Andrés conduce a su hermano. San Juan lo describe así:
“Lo condujo a Jesús, y Jesús poniendo sus ojos en él, dijo -Tú eres Simón, hijo de Juan: Tú te llamarás Kefás-Pedro”. (Juan 1/42) Se introduce aquí la lengua nativa de Jesús, el arameo.
La Biblia de los Gedeones Intenacionales, edición de 1977 según la Antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602), textos de muy amplia difusión mundial presenta variantes. El Capítulo 1/ 42 es como sigue: “Y lo trajo a Jesús, y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefás”.
Esta disparidad obliga a releer el comentario supuesto del Padre creador, ante la iniciativa de entrevista periodística que le proponen a su llegada a la tierra. la verdad es qu todos los evangelistas fueron testigos de los hechos en la vida de Jesús, observaron los sucesos desde diversos escenarios y situaciones, sin desestimar el grado de efecto emocional de cada uno con seguridad disímiles. Un elemento más a considerar para comprender las variaciones de lectura e interpretación que podamos adjudicar a los detalles diferenciales entre algunos breves pasajes. es que cada evangelista se propuso destacar un ángulo determinado de la actitud del Mesías.
1) Datos informativos para los comentarios presentados, tomados de la Biiblia de los Gedeones y la versión directa de los textos primitivos por Monseñor Juan Straubtnger, para la Edición.Barsa; (The Catholic Press Inc. Chicago 1963.
Pedro J. Lozada