Durante el asueto de Semana Santa en el 2018 se contabilizaron 20 muertes violentas. Este año hubo una reducción significativa, puesto que solo se registraron cinco hechos violentos desde el jueves Santo hasta el domingo de Resurrección.
Entre las víctimas se encuentra un joven mecánico de 29 años identificado como Freddy Alburjas, quien recibió una descarga de escopeta en el pecho de parte de un desconocido mientras discutía con unos sujetos el Viernes Santo en el caserío Guadalupe, Quíbor, municipio Jiménez.
Otro presunto delincuente resultó muerto, luego de robarle el teléfono a un “petejota” en el Mercado Mayorista de Barquisimeto (Mercabar). Según fuentes policiales el funcionario del Cuerpo de Investigaciones Cientificas Penales y Criminalística (Cicpc) utilizó su arma de reglamento y le propinó un balazo en el pecho.
El sujeto fue trasladado hasta Hospital del Seguro Social Pastor Oropeza, pero murió al entrar al quirófano.