Desolado, enmontado y con decenas de lápidas destrozadas lució este lunes, Día de los Fieles Difuntos, el cementerio Bella Vista, ubicado en la avenida Rómulo Gallegos (la 42), al lado del terminal de Barquisimeto.
A pesar que se trata de una fecha guardada tanto por familiares como seres queridos para acudir a este lugar, destino final de sus deudos, ayer no se observó presencia de estas personas en el referido camposanto.
Al ser consultada, Federica Rojas, quien colocaba un velón en la tumba de su padre, señaló que quizá este deber de acompañar a los difuntos cada 2 de noviembre no se esté perdiendo, sino que en el país la situación cambió económicamente y para un familiar comprar flores, velas o velones le cuesta el triple, en comparación con el año pasado.
Lamentó que el lugar del eterno descanso de todos los seres terrenales se encuentre en deplorables condiciones para visitarlo, primero por la inseguridad propiciada por la maleza que cubre las lápidas y panteones en cuyas estructuras se esconden los delincuentes, y en segundo lugar porque carece de vigilancia permanente.
Mario Lucena contó que llegó al cementerio a visitar a su abuela materna y abuelos paternos.
Lo hizo acompañado de su nieta, de 9 años de edad.
«Encontré este cementerio sucio y abandonado”, expresó quien dijo vivir en el sector San Juan de esta ciudad.
Cabe destacar que la Ley de Cementerios establece que cuando son de carácter público, estos espacios son administrados por el Estado a través de las alcaldías. Por lo tanto, le corresponde al Poder Público Municipal su construcción, reparación, habilitación, ampliación, remodelación, conservación y administración, de acuerdo a lo normado en las ordenanzas municipales que los crean, y en cumplimiento de reglas sanitarias.