Más de 48 horas sin servicio de agua potable tiene una buena parte de la población de Agua Viva, debido a una caída de tensión suscitada el pasado domingo en horas de la noche y posteriormente la fractura de la aducción de 10 pulgadas que atraviesa el cauce del río Claro.
En ese sentido, el ingeniero Francisco Vargas, jefe de la Delegación de Hidrolara en Palavecino, comunicó que la Estación 94, ubicada en la margen oeste del río Claro, ha sufrido fallas generadas por las constantes variaciones en el voltaje lo que motiva a apagarse los motores automáticamente.
Detalló que las bajas de energía se registran con frecuencia en horas de la noche, por lo que es obligatorio esperar hasta el día siguiente motivado al problema de inseguridad en la zona.
Para ir al sitio, comentó Vargas, es preciso buscar la logística policial para poder llegar al campo de pozos y encender los equipos.
Incomunicados por caudal
Explicó el funcionario que otro de los inconvenientes presentados en el campo de pozos de Agua Viva, es que el caudal del río mantiene incomunicado la estación, «por lo que es necesario que el nivel baje para no colocar en peligro la vida de los operadores».
Informó que a mediodía del lunes, ocurrió otra falla de voltaje que apagó nuevamente la estación, situación que exigió volver a solicitar el apoyo policial para acudir al lugar.
-Sin embargo, se encendieron los motores para suministrar agua, pero nos dimos cuenta que el caudal fracturó un codo de una de las dos aducciones que cruzan el río, el cual presta servicio a Agua Viva Centro, Vallecito, Las tunas y La Cruz, escenario atendido con rigurosos trabajos.
Torrente se lleva la tubería
Luego de ejecutados los trabajos en la aducción y cuando la tubería se había compensado, la crecida del martes en la madrugada volvió a arrastrar el acueducto varios kilómetros aguas abajo.
-No hemos podido atender el grave problema porque el río está crecido, estimando que baje el torrente para poder instalar una nueva tubería por donde se transportan 65 litros por segundo, observó Vargas.
Acotó que la zona comprometida con la suspensión del servicio, no sufre racionamiento y la recuperación de la red es violenta, «y una vez que instalemos la aducción, rápidamente se solventará la situación».
Riñón de concreto
Asimismo, Vargas anotó que es imperante ejecutar trabajos de protección de las dos aducciones, bien sea a través de un puente colgante o construyendo un riñón de concreto para impedir la embestida de las crecidas.
-Pero es una inversión preventiva que está pendiente y a la espera de asignación de una partida, toda vez la situación es reiterativa con inversiones muy altas para atender la contingencia, recalcó el funcionario.
Mientras esto ocurre, cientos de familias deben esperar la asistencia de la Alcaldía de Palavecino, por medio de un único camión cisterna, que en promedio sólo hace tres viajes.
Fotos: Luis Alberto Perozo Padua