El ritmo vertiginoso que está tomando la violencia en nuestro país, nos somete al riesgo de estar perdiendo cada día a más jóvenes, no sólo porque mueren a manos de otros jóvenes, sino que éstos, convertidos en delincuentes, ya dejan de ser útiles.
Al describir esta situación, el doctor Sol Alvarado, ex dirigente político, educador y profesional del Derecho, se muestra optimista con los resultados que puede dar a corto y mediano plazo el Grupo de Acción Pedagógica por la Paz.
Esta organización no gubernamental fue creada el 27 de marzo de este año en la sede del Colegio de Profesores de Venezuela (seccional Lara), ubicado en El Ujano, y participa del mismo SUMA-Lara, Sutelara, Colegio de Peritos y Técnicos, Colegio de Licenciados en Educación, Sinvemal, Fenatev y un representante de la Asociación de Colegios Privados.
El coordinador es el doctor Sol Alvarado, quien tuvo la idea de crear esta organización y presentó el plan de acción para iniciar las actividades a las instituciones y gremios mencionados, que le dieron su más amplio apoyo.
Luego creamos, dice Alvarado, la Red por la Paz, conformada por locutores, productores y operadores de radio y televisión de nuestro estado. Hasta ahora el núcleo central está conformado por 17 personas representativas de la rama profesional de la comunicación y contamos con el respaldo del Sindicato de Radio y Televisión, así como dueños y gerentes de varias emisoras.
-¿Qué le ha llevado a promover esta iniciativa?
-La convicción de que la concepción, la metodología y los procedimientos que han utilizado las instituciones públicas y privadas para enfrentar a los violentos y a la violencia, como concepto, no han dado resultados satisfactorios.
-¿Cómo explica la falta de buenos resultados, no obstante haber habido un interés en ese sentido?
-Se han aplicado acciones dispersas e inconexas de las instituciones y la aplicación de procedimientos represivos y punitivos, que generan más violencia. En tal sentido, me remito a las estadísticas, las cuales revelan un crecimiento acelerado de los hechos violentos como robos, hurtos, atracos a mano armada, invasiones, secuestros, violaciones, y el peor de todos, el asesinato a sangre fría por cualquier motivo, violando el derecho esencial del ser humano como es la vida.
-¿En qué proporción son afectados los jóvenes?
-El 85 por ciento de las víctimas y victimarios son menores de 25 años. Esto quiere decir que se está acabando con la juventud y el futuro del país.
-¿A cuáles factores atribuye esa situación?
-A una desorientación generalizada que tienen los jóvenes y una ausencia de una formación en valores, principios morales y éticos, que serían el freno para evitar esta situación, cuya tendencia es que se está agravando como consecuencia de que los cuatro pilares que sostienen a la sociedad están debilitados: la familia, la educación, las religiones y credos filosóficos y el Estado.
-¿En qué forma?
-La familia está desintegrada tanto a nivel de los pobres como la clase media y los ricos; fundamentalmente porque hay una incomunicación entre los miembros que la forma.
Los padres no saben lo que hacen los hijos y éstos tampoco se interesan por sus progenitores. No se actúa como grupo familiar, lo que revela la desintegración del núcleo familiar, que es la base de la sociedad.
-Como educador, ¿cuáles son las fallas de la educación?
-La educación, que abarca los subsistemas inicial, primaria, secundaria, técnica y superior, no está a tono con los cambios que se han producido en el mundo y no le está dando respuesta a los problemas propios de la época. Ésta exige modernizar la concepción de la educación, que permita sea útil para que el ser humano se pueda desenvolver adecuadamente en la sociedad y satisfacer sus necesidades materiales y espirituales.
-¿Cómo puede explicar lo de las religiones y credos filosóficos?
-Estos han sido afectados por una transculturación mal concebida, a través de la utilización inadecuada de los medios de comunicación, especialmente la televisión, cine, juegos de video y otros medios, que le enseña al receptor usos, costumbres y sueños que estimulan la violencia, la pornografía y el crecimiento material desde un punto de vista delictual. Si en este momento vamos a un Cyber, allí encontraremos niños, adolescentes, jóvenes, adultos y hasta personas de la tercera edad, jugando a la violencia, donde el héroe es que el más homicidios perpetra y se le está enseñando en que los problemas de la vida se resuelven con la muerte. Eso lo capta el subconsciente.
-¿Y el Estado?
-Se encuentra totalmente distorsionado, dislocado e incoherente en sus funciones y atribuciones porque existe una confusión entre sus obligaciones de carácter permanente con las funciones de gobierno y de partidos, que se confunden entre sí y generan una situación de caos y anarquía. Hemos caído en un bochinche y como tal infuncional y degenerativo del rol rector que le corresponde al Estado.
¿Qué hacer?
La violencia es un estado mental, que se forma en la persona a través de la información, la orientación, la enseñanza y la educación, además de la influencia del medio social donde se desenvuelva ese individuo.
Se expresa la violencia a través del verbo, la expresión gestual, la sicológica a través de la amenaza, la física que llega al extremo de quitarle la vida, y la política.
Ante este cuadro de cosas, Alvarado plantea desarrollar un trabajo dirigido a la mente de las personas, fundamentalmente a través de la transmisión de ideas que permitan la conformación y desarrollo de la parte cognitiva de la persona, en base a principios morales, valores, y una postura ética frente a la vida, que es el autocontrol que tiene el ser humano para no caer en acciones violentas como el asesinato, el asalto, la violación; es decir, no robar, no matar, no mentir, no usurparle el derecho a la propiedad de los otros, a la libertad y al estudio en el caso específico de los estudiantes.
Esta labor debe realizarse de una manera intensa, masiva, contundente, convicente e integral, en la cual participe toda la sociedad que, en términos concretos, se expresaría desde un niño, una madre, un padre, unos abuelos, un desempleado, un estudiante, un empresario, un profesional, un productor, un campesino, que son la expresión concreta de la sociedad, que sobre la base de una orientación signada por la conformación de una sociedad donde se cultive la convivencia, la hermandad, la amistad, la tolerancia y la paz se impongan a través de las ideas y no de medios represivos como se ha pretendido combatir a la violencia, elevándola así a términos de crecimiento y de ingobernabilidad, como se presenta actualmente.
Nuestro propósito es crear un cordón profiláctico social, para aislar a los violentos e iniciar con ellos un trabajo efectivo e inteligente, de resocialización, para progesivamente irlos reintegrando a la sociedad a la cual pertenecen.
Cifras a tomar
Alvarado afirma que tenemos todos que reflexionar profundamente sobre lo que está sucediendo, porque nadie está exento de ser víctima de la violencia que se ha desatado y parece no tener freno porque las medidas adoptadas, hasta ahora, no han dado resultados positivos.
Cada día son violadas 12 personas, dice.. En el 2011 se produjeron más de 19 mil homicidios, lo que equivale a 60 homicidios por cada 100 mil habitantes, manifestándose la cifra tétrica en promedio de 17 homicidios cada media hora. Lo más preocupante de todo esto es que el 92 por ciento de los homicidios fueron perpetrados con armas de fuego. Para agravar la situación, a nivel de impunidad, el 92 por ciento de los asesinatos no tienen castigo.
En nuestro país son objeto de robo unas 400 personas, cada día; pero, en esa cifra no están incluidos aquellos ciudadanos que no formulan denuncia a los cuerpos policiales. Aquí se cometen cinco hurtos de vehículos cada hora. Y son secuestradas 6 personas por día. Además, se estima que al mes son víctimas del secuestro express 180, suponiéndose que otras 90 personas no denuncian y, por lo tanto, no aparecen en las estadísticas.
Perfil
Sol Alvarado nació en Barquisimeto el 21 de marzo (Domingo de Ramos) de 1948, siendo sus padres Ángel Alvarado Luna y Aura Rosa de Alvarado. Incursionó muy joven en la actividad política y sindical. Perteneció a la juventud comunista y seguidamente al PCV, en el 60, y estuvo en el frente guerrillero Simón Bolívar, en los estados Lara, Trujillo y Portuguesa. Con la división del Partido Comunista, en 1971, fue uno de los fundadores del Movimiento al Socialismo nacionalmente y en Lara; pero, en 1985 renunció por no coincidir con la orientación que le estaban imprimiendo la dirección nacional y regional a ese movimiento, manteniéndose como independiente.
Constituyó el Comité Pro Defensa de Yacambú, donde fue acompañado por todos los dirigentes políticos, comenzando por Dori Parra de Orellana; e incluso, diversos sectores de la sociedad y El Impulso.
Creó el Movimiento en Defensa del Ciudadano (MODECI), que participó en muchas campañas ciudadanas y reunió 53 mil firmas para que el Congreso Nacional aprobara la ley del defensor del pueblo.
Egresó de la Universidad Pedagógica Experimental-Instituto Pedagógico Barquisimeto, en Ciencias Sociales (mención Historia), en 1981. Y en 1987, como abogado de la Universidad de Carabobo. Hizo especialización en Derecho Administrativo en la Universidad Santa María. Tiene un posgrado en gerencia administrativa, área turismo, del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA)-Universidad de Washington. Realizó un magíster en gerencia administrativa y económica en la Universidad Yacambú. En esta casa de estudios se graduó de doctor en gerencia educativa.
Es locutor y productor de radio y televisión. Durante su función como diputado a la Asamblea Legislativa del estado, donde presidió las comisiones de educación y cultura y la de asuntos sociales, dirigió el programa Claro y Raspao por Radio Tricolor y después el programa de opinión Expresión Ciudadana, por Radio Barquisimeto y Radio Universo, además de Expresión Turística los sábados y domingos.
Lleva 23 años y medio como profesor en educación media y tres años como docente a nivel superior. Trabajó en la Universidad Nacional de las Fuerzas Armadas (UNEFA) en Barquisimeto y el Pedagógico en Aragua.
Foto: Archivo