Otra de las comunidades del municipio Palavecino seriamente afectada por obstrucción en sus drenajes es La Piedad, cuyos habitantes ruegan atención del Gobierno municipal.
En ese sentido, el profesor Macey Agüero, dirigente social del sector, declaró que la ancestral localidad desapareció del mapa político de la entidad.
La obstrucción de drenajes y la descarga de aguas cloacales en estos cursos pluviales, es una de las preocupaciones más sentidas de los habitantes de La Piedad.
Una montaña de basura
A juicio del dirigente comunitario, el drama de La Piedad y sus olvidados drenajes comienza en la parte sur, detrás de la iglesia Nuestra Señora de Las Angustias, donde existe un vertedero a cielo abierto.
Declaró Agüero que esta montaña de desechos sólidos, aparte de generar en la zona un clima de peligrosa insalubridad, se encuentra situada en el curso de agua natural de la localidad.
Al fondo de este buco, están construidos tres ranchos, en condiciones muy deplorables, que con la primera crecida, seguramente desaparecerán entre el agua y la basura.
La situación ha sido reportada en muchas oportunidades al Instituto de Servicios Público de la Alcaldía de Palavecino, pero no ha sido posible la limpieza tanto del drenaje como del vertedero improvisado.
Juan Burgos Aguilar, vecino de la Piedad Sur, acotó que es tan crítica la situación, que el consejo comunal ha solicitado hasta firmas de la comunidad «para que el presidente de Iasmupal pueda escuchar nuestros ruegos».
El monte tapó los tubos
Ya en el paso de la Avenida Intercomunal, tramo Cabudare-La Campiña, los drenajes se encuentran comprometidos con la densa maleza que invadió tanto los cajones como las tuberías.
A ese respecto, Agüero remarcó que con la caída de cualquier precipitación, estos cajones se desbordan con facilidad, inundando las casas aledañas.
-A una vecina de La Piedad Norte, el volumen del agua le ha tumbado la pared perimetral en dos oportunidades, resaltó Macey.
Un llamado esperanzador
Agüero hizo un llamado a los representantes legales del municipio para que se hagan eco de los problemas que padecen en La Piedad, agregando que en esa localidad «sólo se observa una revolución pero de aguas turbias».
-Ellos deben justificar la razón de su existencia en esos cargos de elección popular, que asuman este drama que está afectando a más familias cada vez más.
Se incorporan aguas negras
Octavio Colmenares, dirigente vecinal de La Piedad, denunció que debido al crecimiento de la población, se han incorporado las aducciones de aguas negras a los drenajes de la comunidad.
-Esta calamitosa situación genera un cuadro infeccioso perenne en la comunidad, más en aquellas familias que habitan en los predios de bucos y canales, apuntó.
Espetó que los penetrantes olores y la insalubridad corren entre el monte y los cauces naturales ante la mirada indolente de muchos funcionarios del Gobierno que viven en la comunidad pero que soslayan la espantosa situación por temor a ser expulsados de las filas del PSUV.
Detalló que a raíz de su denuncia en EL IMPULSO hace tres meses, sobre la fractura de un tubo de aguas negras que se produjo en la obra de instalación de una aducción de drenajes en la avenida 3 entre calles 3 y 4, justo detrás de la mueblería, competencia de la Alcaldía, algunos voceros de esta dependencia pública le manifestaron: «Ahora que EL IMPULSO te arregle el derrame de cloacas».
Aún el peligroso escenario persiste, donde las pestilentes aguas corren varias cuadras hasta caer en un drenaje de la Intercomunal.
-No se le está pidiendo al alcalde Richard Coroba construya un mega colector, sólo que realice mantenimiento a los drenajes, que es su obligación, advirtió Colmenares.
Fotos: Luis Alberto Perozo Padua