El Comando Venezuela, responsable de la campaña electoral del candidato de la Unidad Democrática, Henrique Capriles Radonski, plantea la necesidad de que la población inscrita en el Registro Electoral conozca en profundidad el nuevo mecanismo a ser utilizado en las elecciones presidenciales el próximo 7 de octubre, denominado Siste-ma de Autenticación Integrado de Votación (SAI).
Así lo hace saber el Dr. José Gre-gorio Zaá, expecialista en materia electoral, profesor universitario y abogado en ejercicio, quien precisa que este me-canismo sustituye al Sistema Automa-tizado de Votación (SAV), que comenzó a implementarse en el país a partir del año 2004.
Ese SAV consistía en las máquinas captahuellas, dispositivo tecnológico a través del cual el elector colocaba su huella y ésta pasaba a la base de datos.
Se puso en funcionamiento en eventos electorales del 2004, 2008 y 2010, pero sólo en un corredor electoral conformado por 8 estados: Zulia, Táchira, Lara, Carabobo, Miranda, Distrito Capital, Anzoátegui y Apure.
Según informaciones suministradas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) hay una captación de 12 millones de huellas en su registro, en conjunto con el Servicio de Administración de Migración, Identificación y Extranjería (SAIME), el total de huellas captadas está por el orden de los 17 millones.
Más de 18 millones a la expecativa
Si tomamos como cierto la base de datos del último corte del Registro Electoral Permanente, que se llevó a cabo el 15 de abril de este año, existen 19. 1 millones de inscritos, incluyendo 260 mil extrranjeros.
Éstos no tienen derecho a votar en las presidenciales, pero sí en las locales. De modo, pues, que para la escogencia del presidente de la República hay 18.8 millones de electores, que, naturalmente, deben conocer el funcionamiento del SAI.
Hasta ahora se sabe que el mencionado dispositivo electrónico será ubicado en la mesa de votación. El presidente de ésta, una vez que el elector se ubique, marcará el número de la cédula de identidad en el teclado del SAI.
Si el nombre del elector aparece registrado y además se determine el centro de votación al cual le corresponde ejercer su derecho al sufragio, entonces, el presidente de la mesa, accionará la máquina para que vote.
Se mantiene la incertidumbre
Dice el Dr. Zaá que la incertidumbre reina en la población electoral porque la mayoría no sabe si el SAI realmente está en condiciones de garantizar la confiabilidad que debe tener un sistema de votación.
Porque una vez que ha sido identificado el elector, procede, por instrucciones del presidente de la mesa, quien maneja el dispositivo electrónico que incorpora la captahuella, coloca la huella de su dedo pulgar derecho en el mecanismo.
Así, tomando la presunción de que las bases de datos del CNE y del SAIME tienen almacenados los millones de huellas ya mencionados, se determinará si la máquina lee o no la huella.
La posibilidad es que la huella sea efectivamente leída por el dispositivo electrónico y autenticada, permitirá que se active la máquina de votación.
El presidente de la mesa, tan pronto como una luz se encienda en el botóndel dispositivo, desbloqueará la máquina y el elector podrá ejercer su voto.
Ese elector se va a encontrar con una nueva boleta electrónica de votación, muy distinta a la que se ha venido utilizando en los eventos electorales anteriores.
La dificultad estriba en que la nueva boleta será más grande y aparecerá el rostro del candidato en la tarjeta del partido o partidos políticos que lo haya postulado en el lapso comprendido entre el primero y el once de junio.
Conviene señalar que el partido que concurra con su tarjeta propia aparecerá la cara del candidato y, desde luego, su color, símbolos o logo.
El elector procede a presionar la tarjeta del candidato en la boleta electrónica.
Esta escogencia activa una luz que se enciende en la boleta e inmediatamente el candidato escogido se refleja en la pantalla de la máquina de votación.
El elector presiona sobre la palabra votar y al realizarse el acto, la máquina expide el comprobante de votación.
Si el elector está de acuerdo con el candidato escogido, deposita ese comprobante en la urna o caja de resguardo.
Luego firma el cuaderno de votación que va para el final de la estación electoral y coloca su huella al lado de su rúbrica y procede a impregnar la tinta indeleble en la yema del dedo meñique.
Casos a considerar
-¿Qué pasaría en el caso de que a un elector no le aparezca registrada su huella dactilar en la información que pueda proporcionar la base de datos, bien sea del CNE o del SAIME?
-En el SAIME tendría que aparecer porque la persona solicitó su cédula de identidad o el pasaporte porque se supone que podría ser una de las 17 millones que tiene almacenada en su base de datos.
También podría ocurrir el caso de una huella que no está captada o que estando captada, el elector tiene problemas en la calidad de su impresión dactilar, como consecuencia de la faena a la cual se dedica.
En este orden de ideas pone como ejemplo a una persona que trabaja en una estación de servicio, por cuanto la manipulación de combustible daña las huellas dactilares. No será captada de manera nítida por la máquina en el dispositivo electrónico.
Fotos: Archivo.