Si el amar es un pecado, como delito y traición, yo me encuentro condenado, porque lo hago con pasión, es que la amo con locura y con toda mi razón.
Y a ella le he entregado todito mi corazón; después de tantas traiciones, después de tanto dolor, por fin yo la he encontrado y es mía sin discusión, a ella todos le temen, sin motivo ni razón, es amorosa conmigo y no temo una traición.
Ella siempre me acompaña por donde quiera que voy, y me acaricia y me mima con todo su gran amor; es que siempre me demuestra con toda su terquedad, ya que te llevo grabada mi querida soledad.