Durante un largo tiempo quienes somos de la izquierda democrática, del progresismo, quienes defendemos la posibilidad de un Estado humanitario, dispuesto a brindar oportunidades para todos, capaz de corregir las desigualdades existentes para proteger y estimular a los más débiles, fuimos atacados regularmente de anticomunistas, precisamente, por los miembros del Partido Comunista de cada país.
Venezuela, la madre buena y caritativa que rinde sus tributos a quienes pare, cobija sus hijos y los protege en un legado interminable de incuantificables bondades; sus hijos han enfrentado todo tipo de situaciones que, en vez de avasallarlos, los han hecho crecer en dignidad y coraje; en principios y valores; desde la época misma de su creación como Republica libre, democrática y soberana.
Nuevamente los universitarios estamos en la calle protestando por las injustas, atropellantes y desacertadas formas en que este gobierno atiende las políticas universitarias.
No es con prepotencia, altanería y lenguaje disonante por parte de los voceros del gobierno como se puede resolver el conflicto que mantienen nuestros universitarios.
Obviamente choca en mi ánimo, la reunión del Santo Padre Francisco con el señor Maduro, actualmente en ejercicio de la Presidencia de Venezuela. Son dos figuras para mí contrapuestas, diferentes en extremo, con visiones de la política, del mundo y de la vida muy encontradas. Pero entiendo la reunión. Maduro busca legitimidad y quién mejor, piensa el régimen, que el Papa para ayudar con ese cometido, lo que me recuerda el viejo refrán tan venezolano, “sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando llueve”.Hoy Maduro necesita esa audiencia, si no la necesitara, la agresión y la confrontación estarían de nuevo presentes.
En cualquier curso de gerencia se utiliza esta terminología conductista y tan poco poética de “garrote y/o zanahoria” para expresar la vieja fórmula pedagógica del premio y castigo tan usada en las escuelas y familias tradicionales.
El actual gobierno -profundamente anacrónico, tanto en su origen como en su desempeño- aspira a recuperar legitimidad y gobernabilidad con este viejo método que pretende reducir la naturaleza humana casi a la condición de bestias. A los animales se les “educa” a golpe y/o con gratificaciones.
La Tierra es un sistema que integran tres grandes masas en un todo compacto: el sólido; el área líquida, el agua; y, el área gaseosa: la atmósfera. Todo lo que suceda en cualquiera de ellas, sucede lógicamente en la Tierra. La atmósfera es el área más externa y la encargada de preservar los componentes de todas y cada una de las áreas. No resulta extraño cuando miramos hacia la atmósfera, hacia arriba, decimos; hacia esa zona habitada por el aire, que se vean cosas verdaderamente maravillosas: el ascenso del vapor caliente del agua, frío es invisible.
No soy ucevista, pero mi padre sí lo fue. Y adoró a su universidad. No solo como estudiante, sino como miembro del equipo de esgrima que se trajo varios campeonatos bolivarianos, suramericanos y panamericanos entre 1956 y 1963 y luego como profesor, primero de la Facultad de Medicina y luego de la de Derecho.
Me sorprende gratamente que mis artículos muevan el sentir de algunos lectores. En ocasiones me llegan e-mailes muy respetuosos, que disienten de algún criterio de tipo espiritual expuesto. No político por supuesto. Ese tema se lo dejamos a quienes trabajan en ello. Y disentir bueno. Pero, como dice la prestigiosa columnista del Diario EL IMPULSO, Carolina Jaimes Branger, “La opinión no tiene réplica, porque es única”. Y eso, por razones obvias, es verdad. Sin embargo, algunas veces, ampliamos vía internet nuestras opiniones. Siempre, amparados por la Santa Biblia y la palabra inspirada. Pero, nos agrada exponerlas de vez en cuando por vía de esta columna.
Carlos Felice Cardot fue abogado, político, diplomático, pero es lo que más transcendió su obra es en el estudio de la historia, sobre todo en lo que hoy llamaríamos la historia regional y a él se le debe en buena parte el rescate de importantes valores de la cultura y la ciencia regional. Su amor por la historia, y más aún por la de su suelo nativo, lo demuestra desde su adolescencia, su tesis para optar al título de Bachiller en Filosofía y Letras se titula “Los Welsares y el Gobernador Juan de Carvajal”. Allí comienza una extensa obra bibliográfica y hemerográfica compartida con una amplia carrera en el mundo político, jurídico e intelectual.
Entre los documentos recuperados por las autoridades norteamericanas en el Berlín del año 1945, hay cerca de 6.800 páginas de un manuscrito sin duda dictado por Goebbels, el ministro de Propaganda, escrito en forma de diario que abarca, en diversos lapsos, el período entre el 21 de enero de 1942 y el 9 de diciembre de 1943.
El gobierno venezolano y la oposición acuden al Papa Francisco. No hubo un acuerdo previo, sino una “diosidencia” como llamamos algunos cristianos a las cosas que coinciden si haber sido acordadas. Los analistas políticos dicen que el gobierno se vio obligado a solicitar una audiencia con el Papa, una vez que conoció que la oposición sería recibida por el Santo Padre. La realidad es que allí apareció, surgió un punto de encuentro, nada más y nada menos que en la casa de Dios en la Santa Sede y asumiendo como mediador su máximo representante en la tierra, el Papa Francisco.
Hoy el mundo se enfrenta a cuestiones de justicia distributiva como jamás, puesto que cada día son más las personas que carecen de bienes imprescindibles para seguir viviendo. La nutrición, la educación y la salud, que debiera alcanzar a todas las personas, es algo que se le sigue negando a multitud de seres humanos, mientras otros continúan practicando el derroche. A los verdaderos autores de este despilfarro tampoco se les aplica un castigo proporcional a su injusta hazaña. ¿Dónde está esa justicia retributiva para que se sancione ejemplarmente el daño provocado?.
El 26 de octubre de 1820 Bolívar le escribe a Morillo desde Trujillo explicándole que no pudo ir a San Fernando de Apure como se lo había prometido en razón de la mala salud del general Urdaneta a quien debería dejar al mando de su ejército, y le indica las bases que propone para el armisticio de regularización de guerra
“En síntesis, sin el impulso y agudización de la lucha de clases no es posible la edificación socialista y, solamente, en esa dinámica en que las masas populares desencadenan todas sus capacidades revolucionarias, es que cobra pertinencia la estabilidad de las instituciones como expresión y materialización de las conquistas alcanzadas en su desarrollo…” (FBL)
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